Cracovia en Polonia, historias y mitos

La ciudad de Cracovia en PoloniaLa historia de Cracovia, una de las ciudades polacas más bellas, está repleta de leyendas sobre dragones, reyes y guerreros. Salvada de la destrucción en la Segunda Guerra Mundial, Cracovia guarda casi incólume su esencia medieval.

El origen de Cracovia es incierto, aunque se cree que se trata de una de las más antiguas ciudades de Polonia. Desde su mítica creación por los príncipes Krak, en el año 700, las frías aguas del Vístula han sido testigo de un devenir de invasiones. Éstas, sin embargo, no lograron acabar con el encanto de una ciudad llena de románticos edificios y con el conjunto arquitectónico medieval más importante de Europa.

La victoria sobre el dragón

La dinastía de los Krak (o Craco) se reserva buena parte de la mitología de Cracovia. Según una leyenda documentada ya en el siglo XII, los Krak se deshicieron nada menos que de un dragón que tenía atemorizados a los lugareños. El enorme monstruo devorador de hombres vivía en una gruta a orillas del Vístula (conocida hoy como el Antro del Dragón). Cuando se asentaron allí los humanos, el dragón se comprometió a no atacarles a cambio de un puntual suministro de jóvenes docellas.

Pasaron los años hasta que los hijos del rey Krak decidieron enfrentarse a la bestia. El dragón pretendía por entonces saciar su apetito con la joven y bella princesa. Sus hermanos, para quitársela de las garras, usaron la astucia: le invitaron primero a un cordero lleno de azufre, lo que, como es de imaginar, le provocó, una mortal indigestión. Para celebrar la victoria los héroes fundaron, junto a la colina Wavel, una ciudad a la que llamaron Cracovia.

Catedral de san Estanislao

Otro monarca destacado en la historia de la ciudad es el rey Casimiro, quien en el año 1040 la convirtió en capital de la gran Polonia. Los siglos medievales, a pesar de lo turbulentos, enriquecieron enormemente la ciudad. La plaza Rynek Glowny acoge todavía un fascinante (y barato) mercado medieval. La catedral gótica se encuentra dentro del recinto amurallado, que antaño rodeaba la ciudad. Consagrada en 1359, está dedicada a la memoria de san Estanislao, el patrón de Polonia, asesinado en 1079 ante el propio altar por orden del rey Boleslao II.

En el lado opuesto de la plaza Rynek se levanta la iglesia de Nuestra Señora, empezada en el siglo XIII. Una de sus torres, la de Santa María, fue el escenario de un episodio que con el paso de los siglos se ha transformado en leyenda. Corría el año 1241 y las hordas tártaras se disponían a arrasar la ciudad. El toque de diana del vigía polaco se vio interrumpido por una flecha enemiga que le acertó en plena garganta. El recuerdo del centinela ha quedado inmortalizado en el Hejnat mariacki o Himno mariano que a cada hora se repite desde la misma torre que le vio morir.

La Roma eslava

Precisamente en esta ciudad estuvo, primero de seminarista, luego de cura y más tarde de arzobispo, el papa San Juan Pablo II. La religiosidad se vive muy intensamente en Cracovia: no en vano encierra más de 130 templos, algunos muy suntuosos. Muy cerca de aquí está Czestochowa, reconocido como el lugar más santo de toda Polonia. El santuario de Jasna Góra recibe cada año cerca de siete millones de peregrinos que acuden a venerar el milagroso icono de la Virgen Negra.

Imagen: PN

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